Comunidades del nororiente de Guatemala
y defensores del medio ambiente conformaron el Frente Nacional
contra la Extracción de Metal a Cielo Abierto (FNCEMCA),
para oponerse a explotaciones que dañan el entorno,
se conoció hoy.
La iniciativa, encabezada por el colectivo ecologista Madre
Selva en el departamento de Izabal, pretende impedir que
se otorguen nuevas licencias de exploración de minerales
a empresas foráneas, así como que el gobierno
adopte una política en materia de minería.
El FNCEMCA defiende la derogación de la actual Ley
de Minería, al considerar que beneficia a las compañías
extranjeras y no a los guatemaltecos, y denunció que
la actividad minera va contra el desarrollo sostenible, causa
graves problemas de salud, y contamina el ambiente por el
uso de cianuro y sodio en la extracción.
"El hombre y la mujer no son nada si pierden a la Madre
Tierra", declararon representantes del colectivo Madre
Selva, al agregar que rechazan los contratos entre autoridades
y transnacionales porque éstos fueron hechos "a
espaldas del pueblo".
Agregaron que la explotación irracional también
empobrece los recursos hídricos, pese a que directivos
de la firma Montana Exploradora de Guatemala S.A intentan
convencer a las autoridades y a la ciudadanía de que
sus frecuentes monitoreos del aire, el agua y los suelos,
evidencian que no están contaminados.
En Guatemala, la minería de metales comprende oro,
plata, niquel, zinc, plomo, cobalto y cobre en 21 minas que
se hallan en explotación.
Actualmente las autoridades contabilizan 246 solicitudes
de exploración, cuatro para explotación y 114
de reconocimientos en un área total de 385 yacimientos
que despiertan interés para realizar esa actividad,
según datos oficiales.