Diputados al Congreso guatemalteco insistieron hoy en que se conceda una moratoria a la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos (EEUU), y se sumaron al clamor popular en rechazo a esa iniciativa.
A pesar de la oposición de un sector de los parlamentarios, la bancada oficial de la Gran Alianza Nacional (GANA), parece contar con los votos necesarios (80 de 158 posibles) para que se apruebe en el Legislativo ese pacto comercial.
La GANA tiene el respaldo del Frente Republicano Guatemalteco, y los partidos Patriota y Unionista, los cuales ya anunciaron su inclinación hacia un texto que sectores sociales consideran será nefasto para la economía de este país centroamericano.
Parlamentarios de los partidos de Avanzada Nacional, Democracia Cristiana, Alianza Nueva Nación y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca han cuestionado el TLC (CAFTA, por sus siglas en inglés).
Uno de sus principales argumentos es que el Gobierno asegura contar con proyectos y políticas en favor de los estratos más vulnerables, pero en opinión de esos opositores "en realidad éstos no existen y no estamos preparados".
"No se puede hablar de condiciones, cuando las ganancias se quedarán en manos de las grandes empresas", subrayaron.
Diversos grupos sociales, en particular campesinos e indígenas, han protestado frente al Congreso en las últimas dos semanas, para advertir que serán los más afectados con el TLC.
Sostienen que las actividades del campo desaparecerán por la invasión de granos básicos, lo cual aniquilará la agricultura nacional y provocará mayor desempleo y pobreza.
El Procurador de Derechos Humanos (PDH), Sergio Morales, también se unió al reclamo popular de consulta previa a la ratificación y se mostró preocupado por la inexistencia de medidas preventivas contra el hambre y el acceso a los medicamentos genéricos.
Morales coincidió con los sectores populares y los congresistas de oposición respecto a que, además de la moratoria, se debe exigir una suerte de referendo entre las universidades y otras instancias para poder establecer políticas.
Los textos del TLC, firmado por los presidentes de Centroamérica y Estados Unidos en mayo pasado, se encuentran actualmente en las Comisiones de Economía y de Relaciones Exteriores del Congreso nacional, las cuales abrieron un proceso de audiencia pública.