Gritos de "justicia" y "juicio" dominaron
hoy varias de las actividades que sectores populares y grupos
de derechos humanos realizaron en Guatemala para recordar
a los 45 mil desaparecidos a causa del genocidio del ejército.
En ocasión de conmemorarse aquí el Día
Nacional contra las Desapariciones Forzadas, miembros de
la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos
de Guatemala (FAMDEGUA) se congregaron frente al Monumento
al Ejército, en el sur de la capital, para denunciar
los atropellos cometidos por los militares.
Los activistas mancharon con pintura acrílica de
color rojo el obelisco que rinde tributo a los integrantes
de las Fuerzas Armadas, en un simbolismo que varios definieron
a Prensa Latina como "para que recuerden la sangre que
derramaron nuestros familiares por su represión contra
la insurgencia".
FAMDEGUA colocó, además, afiches y fotos de
personas raptadas durante el conflicto armado y uno de los
participantes en la marcha recordó que de las cerca
de 200 mil víctimas del genocidio, al menos 45 mil
siguen desaparecidas y sus parientes no han recibido ninguna
respuesta de las autoridades sobre su paradero.
"Me parece bien que la gente se exprese y que exijan
información sobre sus seres queridos" subrayó el
manifestante Julio César Véliz, al fustigar
críticas de autoridades de la Municipalidad capitalina
por la alteración de un patrimonio nacional.
La marcha pacífica coincidió con el inicio
hoy en Guatemala de un encuentro de familiares de niños
desaparecidos de este país, Argentina y El Salvador,
en el cual buscan trazarse nuevas estrategias en su lucha
por dar con el paradero de sus parientes.
De forma paralela, integrantes de organizaciones de derechos
humanos conmemoraron este día rindiendo tributo a
28 dirigentes de la Central Nacional de Trabajadores (CNT)
secuestrados el 21 de junio de 1980 en el sureño departamento
de Escuintla.
Según testimonios, en aquella ocasión los
sindicalistas fueron capturados por elementos de la Policía
Judicial, la Policía Nacional y el ejército,
trasladados a la sede del Segundo Cuerpo de la Policía,
interrogados y torturados, para luego llevarlos a bases militares,
donde nunca más se supo de ellos.
Aura Elena Farfán, directora de FAMDEGUA, anunció la
realización en el centro histórico de una exposición
fotográfica, así como la proyección
de vídeos sobre el tema justicia y paz.
Por otro lado, las agrupaciones que forman la Comisión
Nacional de Búsqueda de Niñez Desaparecida,
recordaron en las instalaciones de la organización
humanitaria Casa Alianza (defensora de la infancia) a las
personas secuestradas.
En la estatal Universidad de San Carlos de Guatemala, alumnos
y académicos rindieron homenaje a líderes estudiantiles
y otros integrantes de esa casa de estudio que en tiempos
de la guerra también fueron víctimas de la
represión castrense y desaparecieron.
Mario Polanco, director del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM),
que también aglutina a familiares de desaparecidos
y asesinados durante el conflicto, anunció para el
martes actividades artísticas y culturales como tributo
a los hombres y mujeres plagiados.
Polanco señaló que el último caso de
desaparición forzada en Guatemala, como política
de Estado, se registró el
19 de octubre de 1993, pero 11 años después
los familiares y las víctimas sobrevivientes siguen
pidiendo justicia contra los responsables, y nada ha sucedido.