Un fallo que debe emitir hoy la Corte
de Constitucionalidad (CC) respecto al pago del gobierno
de una indemnización a ex paramilitares mantiene tenso
el ambiente político en Guatemala, ante una posible
protesta de esos sectores.
Los ex miembros de las ya desarticuladas Patrullas de Autodefensa
Civil (PAC) amenazaron con salir a las calles si este lunes
la CC resuelve declarar inconstitucional el desembolso
prometido por las autoridades como resarcimiento por su
apoyo al ejército durante el enfrentamiento a la
guerrilla.
La impugnación a esa medida fue presentada el 21
de noviembre del año pasado por activistas de derechos
humanos y desde entonces representantes de los más
de 500 mil ex paramilitares han presionado al presidente
Oscar Berger para que cumpla con un ofrecimiento hecho por
su antecesor, Alfonso Portillo.
"Sabemos que la CC quiere dictaminar sentencia en contra
de los ex patrulleros. Si lo hace estaremos tomando medidas
de hecho de forma indefinida", advirtió Felipe
Taxón, integrante del Consejo Nacional de los ex PAC.
Al respecto, Berger señaló que no tolerará los
bloqueos de carreteras ni la toma de edificios públicos
que anunciaron esos sectores si el fallo judicial prohíbe
resarcirlos.
"No estoy enterado de que haya planes de hacer bloqueos,
pero no vamos a tolerarlos. Nuestro gobierno es de puertas
abiertas, pero no vamos a permitir esos desórdenes",
subrayó el domingo el mandatario en declaraciones
a emisoras locales.
Tanto Portillo, que apoyaba al candidato oficialista, el
ex dictador Efraín Ríos Montt, como Berger,
entonces presidenciable por la Gran Alianza Nacional, avivaron
durante la pasada campaña electoral las esperanzas
de los ex paramilitares llegando a calificarlos de ciudadanos
que dieron "un gran aporte a la Patria".
Los grupos de paramilitares fueron articulados en la década
de los 80 del pasado siglo por el ejército guatemalteco
en busca de apoyo para combatir a la insurgencia, pero de
victimarios, ahora intentan presentarse como víctimas,
denunció en reciente diálogo con Prensa Latina
la dirigente indígena Rosalina Tuyuc.
Llegando a constituir un contingente de casi un millón
de efectivos, los ex PAC (disueltos en 1995) fueron responsabilizados
por la Comisión para el Esclarecimiento Histórico
auspiciada por la ONU, de un gran número de atropellos
y violaciones de los derechos humanos contra la población
civil durante el conflicto armado.
En base al ofrecimiento de Portillo, ese sector exige que
se les complete una indemnización de cerca de 650
dólares, de los cuales la inmensa mayoría recibió un
primer abono de alrededor de 250 dólares en 2003.
De acuerdo con analistas, el propio Berger alentó las
posibles acciones de los ex PAC, pues hace apenas una semana
durante una visita al norteño departamento de Petén,
los instó a presionar a la CC para que favoreciera
el pago.
Cristóbal Orellana, líder de los ex paramilitares
de Petén, dijo que "si la Corte no nos da la
mano o una respuesta favorable, vamos a ver qué es
lo que vamos a hacer".
En julio de 2002 unos 10 mil ex miembros de esas fuerzas
irregulares paralizaron varias regiones de Guatemala al bloquear
carreteras e impedir la actividad en el aeropuerto petenero
de Santa Elena, el segundo en importancia del país.