Cientos de estudiantes de la carrera de magisterio marcharon hoy en esta capital en rechazo a un proyecto del ministerio de Educación que pretende privatizar la enseñanza en Guatemala.
El dirigente magisterial Roberto Palacios dijo a Prensa Latina que el proyecto de reestructuración de este servicio, el cual impulsa la ministra del ramo, María del Carmen Aceña, busca reducir la obligación del Estado hasta el sexto grado de primaria.
A partir de allí, precisó Palacios, quien desee continuar estudios tendría que hacerlo en un colegio privado donde pagaría elevadas tarifas.
La Coordinadora Nacional de Comunidades Normalistas afirmó en un comunicado que ese es el objetivo de aumentar en un año la carrera de Maestro de Educación Primaria, lo cual desestimula a los jóvenes a cursarla.
Al disminuir el número de estudiantes, el gobierno tendría el argumento necesario para el cierre de las Escuelas Normales estatales, encargadas de formar a los maestros, y dejar el servicio en manos del sector privado, aseguran los futuros docentes.
Una columna de jóvenes partió del Obelisco, ubicado en el sur de esta ciudad, y otra desde el Parque Morazán, en el norte, para confluir en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de Gobierno.
Allí exigieron que el Estado asuma su responsabilidad sobre una educación laica, gratuita y universal, como lo establece la Carta Magna.
Las Escuelas Normales fueron fundadas aquí desde 1871, cuando el gobierno de Justo Rufino Barrios convirtió a los principales conventos católicos de todo el país en centros de enseñanza.
A pesar de los avanzados principios con que comenzó, la formación de los maestros fue perdiendo con el paso de los años calidad y profundidad en sus contenidos.
En la actualidad, entre Escuelas Normales públicas y colegios privados, hay 369 centros dedicados a esta actividad, pero sólo el 54 por ciento de sus docentes tienen alguna preparación universitaria.
Guatemala y Haití son los únicos países del continente donde la preparación de los maestros se hace totalmente a nivel medio, sin la conducción de la Universidad.