La producción de biocombustibles en Estados Unidos provoca hoy un alza inmoderada de precio de varios alimentos en Guatemala debido a la escasez y encarecimiento de los granos básicos y otras materias primas.
La Gremial de Fabricantes de Productos Alimenticios aseguró que en un año la tonelada de trigo subió de 182 a 262 dólares, el maíz de 237 a 415 y el aceite de palma pasó de 458 a 755 dólares, por el incremento de la demanda estadounidense para fabricar etanol.
Eduardo Castillo, director de la gremial, amenazó con trasladar estos incrementos a los consumidores. "Nosotros no podemos cargar con estos aumentos; hay que pasarle la factura a alguien más", precisó.
De hecho muchos alimentos de amplio consumo popular, como el pan, las tortillas de maíz y la carne de pollo, ya subieron de precio lo que provocó una contracción del consumo nacional en 20 por ciento, que podría ser aún mayor para finales de año.
El ministro guatemalteco de Economía, Luis Oscar Estrada, dijo a la prensa local que se estudia la posibilidad de liberar de aranceles a la harina de trigo, aceites y grasas para abaratar varios productos.
Por su parte, el analista Hugo Maúl señaló que los empresarios deben aceptar una reducción de sus ganancias y no pueden pretender pasarle al consumidor todos los aumentos.
En Guatemala la mitad de la población vive en la pobreza, que llega hasta el 80 por ciento en algunos lugares del área rural, y un alza generalizada del costo de la vida provocaría una situación crítica en todo el país.