El incremento de las deportaciones desde Estados Unidos causa hoy preocupación en Guatemala, adonde sólo la última semana llegaron 569 repatriados.
"De un promedio de 400 personas deportadas por semana, la cifra aumentó en un 30 por ciento y no ha descendido", declaró a la prensa Marta Altolaguirre, vicecanciller para el tema de los migrantes.
La Cancillería detectó que entre las personas devueltas hay incluso quienes llevan más de 10 años de residir en territorio norteamericano, sin antecedentes penales y con trabajos permanentes en aquel país.
A principios de este mes, representantes de la Unión de Guatemaltecos Emigrantes (UGE) denunciaron ante el Congreso de la República la existencia de un plan para repatriar a unos 30 mil connacionales en un corto plazo.
"Las deportaciones podrían darse en cualquier momento, pues la orden de traslado ya está girada", aseguró Rosa Posadas, directora de la UGE.
Afirmó Posadas que la mayoría de los conciudadanos en riesgo llegó a ese país por el conflicto armado interno en Guatemala y después de 10 o 15 años allí se les pide asistir a audiencias para determinar si les renuevan el permiso.
Lamentó que Guatemala haya sido excluida del Tratado de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), lo cual da luz verde para la devolución de sus coterráneos.
El canciller guatemalteco, Gert Rosenthal, viajará antes de fin de año a Estados Unidos para analizar con las autoridades las consecuencias del endurecimiento de la política migratoria, informó Altolaguirre.
En el país norteño viven alrededor de un millón 300 mil guatemaltecos, de los cuales al menos 700 mil están indocumentados y corren peligro inminente de ser deportados.