La cantidad de denuncias por actos de violencia intrafamiliar presentadas en Guatemala rebasa hoy la capacidad de brindar atención legal a las víctimas en el Instituto de la Defensa Pública Penal (IDPN).
La entidad acoge sólo a aquellas personas sin los recursos económicos suficientes para contratar a un abogado que le de seguimiento a su caso en los tribunales.
Según Amalia Mazariegos, coordinadora del proyecto de atención a quienes sufren violencia intrafamiliar, se proyectaron unos cinco mil procesos para un año de trabajo, entre diciembre de 2007 y noviembre de 2008, pero esa cantidad ya fue rebasada.
Hasta el 31 de julio pasado los abogados de esa institución habían recibido siete mil 402 quejas de mujeres, niños o personas de la tercera edad que aseguraron ser víctimas de abusos dentro de sus hogares, aseguró Mazariegos.
El IDPN ya tiene comprometido su presupuesto hasta fin de año, dijo su directora, Blanca Stalling, quien informó que se pedirá una ampliación para mejorar los servicios en 2009.
Mientras tanto, agregó, se priorizará la atención a quienes sufren de agresiones en el seno familiar, un problema cada vez mayor en Guatemala.
De acuerdo con Hilda Morales, integrante de la Red de la No Violencia contra las Mujeres, el notable incremento de las querellas se debe a que ahora las féminas conocen más sus derechos.
Aparte de quienes recurren al IDPN, los juzgados recibieron durante 2007 más de 40 mil denuncias, de las cuales el 80 por ciento fueron presentadas por mujeres y el resto se trata de niños y hombres.