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El atroz negocio de la adopción
Por la redacción de Río Negro - Guatemala, 9 de diciembre de 2007

Los niños son vendidos a otros países, obligados a prostituirse, maltratados e incluso despojados de órganos.

En Guatemala los niños se han convertido en objeto de un negocio floreciente. Son entregados a padres adoptivos, vendidos en otros países, obligados a ejercer la prostitución, maltratados o asesinados. Muchas veces se hallan cadáveres de niños de los que previamente se han extraído los órganos.

En Guatemala, un bebé cuesta hasta 40.000 dólares. Entre 1997 y agosto de 2007 fueron adoptados 29.411 niños, de los que sólo 842 fueron entregados a padres guatemaltecos. Tan sólo en 2006, cuando se registraron 4.918 casos, el negocio de la adopción de niños guatemaltecos manejó 200 millones de dólares. El dinero fue a parar a los bolsillos de empleados públicos corruptos, traficantes de personas, abogados, médicos y trabajadores sanitarios.

Sin embargo, la oferta de nuevos niños no satisface la demanda. Por eso, los implicados en este negocio sucio también roban a niños pequeños y dejan embarazadas a niñas jóvenes para ofrecer una nueva "mercancía".

Héctor Dionisio, de la organización protectora de niños Casa Alianza, en Ciudad de Guatemala, menciona el caso de una niña de 16 años que ya estuvo embarazada en tres ocasiones, la primera vez cuando sólo tenía 12 años. "Fue el padrastro que utilizó a la muchacha como fábrica de niños", dice Dionisio.

Oficialmente, también en Guatemala es muy difícil robar a un niño. El portavoz de la fiscalía general guatemalteca, Jorge Meng, asegura que "es difícil que un niño sea entregado en adopción sin el consentimiento de los padres". Y las condiciones se van a endurecer aún más, ya que a partir de enero de 2008 también en Guatemala se intentará atajar el tráfico de niños mediante la aplicación de la Convención de La Haya para la Protección de Niños.

Sin embargo, hasta el momento es pura teoría que el Estado y la sociedad guatemaltecos garanticen la seguridad y la salud de los niños. La realidad es bien diferente, ya que las redes criminales han encontrado vías para llevar adelante con éxito su negocio inhumano. Tan sólo entre enero y junio de este año fueron robados en Guatemala 216 bebés y niños pequeños, según una investigación llevada a cabo por Casa Alianza. Prácticamente no pasa ningún día sin que se produzca la desaparición de un niño en Guatemala. Y en los periódicos guatemaltecos aparecen con frecuencia desplegados de la fiscalía con fotos de bebés en los que se pide a los padres que cambien de idea y recojan a sus hijos. Cuando nadie se reporta, entonces el niño es entregado a padres adoptivos.

"Es algo terrible, porque en Guatemala no hay leyes adecuadas", dice Claudia Rivera, la directora de Casa Alianza, una organización para la protección de madres e hijos que cuenta con dependencias en la mayoría de los países de la región. Detrás de los altos muros que rodean el edificio de Casa Alianza han encontrado protección actualmente 75 niños, 50 niñas y 15 madres con sus bebés.

Especialmente graves son los casos de las madres cuyos hijos fueron robados porque supuestamente habían nacido muertos. En octubre, la fiscalía puso en marcha una investigación en el hospital Roosevelt, el más importante de Ciudad de Guatemala. A los padres desgraciados se les habían entregado después del nacimiento los cuerpos muertos de bebés que no eran sus hijos. Después del entierro de los bebés, los cadáveres fueron sacados de sus tumbas con el evidente objetivo de borrar pruebas. Según el periódico "Prensa Libre", se trató probablemente de un caso de adopciones ilegales.

"El dinero ha convertido un asunto en realidad noble en un negocio que degrada a los niños a la categoría de mercancías", dice Héctor Dionisio. "Los niños son entregados por encargo", denuncia.

Y no solamente para su adopción. Por ejemplo, desde el verano pasado causó revuelo el caso de Alba Mishel España Días, de nueve años. La niña se había dirigido a una librería, adonde nunca llegó. Al día siguiente se encontró su cadáver, al que le faltaban varios órganos.

Fuente: www.rionegro.com.ar


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