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Necesidad que el Estado de Guatemala responda al cumplimiento de Derechos Humanos de las mujeres
Por la Coordinadora 8 de marzo - Guatemala, 9 de febrero de 2016

coordinadora 8 de marzo

LAS MUJERES Y FEMINISTAS MANIFESTAMOS
Y RATIFICAMOS:


LA NECESIDAD DE QUE EL ESTADO DE GUATEMALA RESPONDA AL CUMPLIMIENTO DE DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES, PROMUEVA ACCIONES PARA TRANSFORMAR LAS RELACIONES DE DESIGUALDAD Y CONTRIBUIR PARA QUE VIVAMOS EN DIGNIDAD, AUTONOMIA Y LIBERTAD


Las mujeres constituimos el 51.12 %1 de la población guatemalteca, en donde millones de mujeres se encuentran bajo la línea de pobreza y extrema pobreza, la cual se conjuga con múltiples prácticas misóginas, sexistas, racistas, clasistas y discriminatorias. En la actualidad los fundamentalismos han penetrado las instituciones del Estado, rompiendo con la laicidad que debe caracterizar la gestión pública, lo cual ha dejado impresionantes retrocesos en materia de legislación, políticas públicas, institucionalidad e inversión pública para las mujeres.

El Estado de Guatemala, en su conjunto, tiene la obligación de dar cumplimiento a la legislación nacional vigente; así como los compromisos internacionales adquiridos en materia de derechos humanos de las mujeres. Sin embargo pareciera que la responsabilidad de cumplimiento ha quedado en un segundo plano y como parte de los intereses particulares de los poderes fácticos económicos y políticos. Aunado a ello, la corrupción, el nepotismo, el tráfico de influencias y la misoginia; que influyen en todo el accionar público y que impiden avanzar hacia la justicia fortaleciéndose la impunidad y debilitándose la institucionalidad pública.

La sociedad y el Estado de Guatemala han limitado la autonomía política de las mujeres, pues no existen avances sustantivos en materia de participación e inclusión de mujeres en puestos de toma de decisiones a todo nivel. Los diferentes gobiernos, y designaciones de funcionarias y funcionarios en los tres poderes del Estado, no han incluido el principio de paridad y alternabilidad; para la designación de los cargos públicos, aspecto que se repite en el Gobierno del Presidente Jimmy Morales, quien no ha tomado en cuenta lo contenido en la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW), y otros compromisos internacionales adoptados.

Respecto a la autonomía económica; la pobreza prevalece y se incrementa principalmente en el área rural, impactando fuertemente a las mujeres de los pueblos originarios. Las medidas adoptadas respecto a la política laboral asociada a los salarios diferenciados, que han querido impulsar los gobiernos, son un marcado retroceso en materia de derechos laborales, de la misma manera la intensión que tiene el Congreso de la República al aprobar la iniciativa de Ley Emergente para la conservación del empleo (Iniciativa 5007). El Estado de Guatemala tiene la obligación de velar por el bienestar de la población, pues la prevalencia de los derechos laborales es de carácter constitucional, siendo esta una de las medidas para garantizar la erradicación de la pobreza y el desarrollo. Seguir impulsando políticas que brindan privilegios fiscales a los sectores económicos tradicionales y emergentes, genera mayor pobreza y coloca al Estado de Guatemala en una crisis de insuficiencia de recursos que le impide cumplir con los derechos constitucionales de salud, educación, seguridad y participación.

Ante la crisis sin precedentes, dada la ausencia de la respuesta institucional del Estado para garantizar el bien común; seguimos siendo las mujeres las que asumimos la red de cuidado de vida y quienes aportamos a la economía de este país.

En materia de autonomía física, las mujeres vemos como las prácticas patriarcales, misóginas y fundamentalistas se instalan en las instituciones del Estado, obstaculizando el ejercicio de los derechos y la toma de decisiones de las mujeres sobre su cuerpo y su vida. Los derechos sexuales y reproductivos tienen un marco legal vigente en el país, por lo que es urgente la inclusión de la educación integral en sexualidad, para prevenir los embarazos en niñas y adolescentes, además de la necesidad del incremento del presupuesto específico para la prevención de la mortalidad materna y la atención a mujeres viviendo con VIH y SIDA. Por otro lado, la violencia contra las mujeres ha rebasado al Estado de Guatemala vedando el derecho a la vida, la felicidad y alegría a miles de mujeres guatemaltecas. Este problema tiene sus raíces en el patriarcado, el racismo y el clasismo que ha prevalecido en Guatemala desde antes de la colonización y que se ha manifestado en las violaciones a los derechos humanos de las mujeres, en la esclavitud y la violencia sexual que ejercieron las fuerzas militares del ejército en el marco del enfrentamiento armado interno que se vivió en Guatemala, situación que se ha demostrado en el marco del proceso abierto en contra de militares, en el proceso de Sepur Zarco.

De esa cuenta hacemos el llamado a la sociedad Guatemalteca a estar alertas a las voces de odio, que pretenden negar lo que ocurrió en nuestro país, la verdad debe prevalecer y no se puede ocultar. Solo la recuperación de la memoria histórica y el castigo a los violadores a los derechos humanos podrá lograr que nos reconciliemos como pueblos.

Vemos los grandes retrocesos que se han dado en los últimos gobiernos, lo cual ha debilitado la institucionalidad; responsable de prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres; es decir de la Coordinadora para la Prevención de la Violencia intrafamiliar y contra las Mujeres-CONAPREVI, principalmente los espacios de interlocución y consulta. Esta misma situación ha prevalecido en la Secretaría Presidencial de la Mujer-SEPREM, y la Defensoría de la Mujer Indígena-DEMI, que ha sufrido un debilitamiento político, técnico y presupuestario. El Estado de Guatemala debe restituir los derechos adquiridos, fortaleciendo la institucionalidad para el avance de las mujeres, producto de las luchas de las organizaciones de mujeres y feministas. En tal sentido, es imperativo que el gobierno de turno; tome con seriedad las medidas estratégicas que llevará a cabo para restituir los derechos e incluir en su agenda a las mujeres como sujetas de derechos.

A un mes de haber asumido las nuevas autoridades gubernamentales, las mujeres desconocemos la agenda y la estrategia que tiene el nuevo gobierno, para responder a las necesidades básicas y estratégicas de las mujeres guatemaltecas, así como a las medidas que se tomarán para la erradicación de la exclusión, violencia, racismo y discriminación; en contra de las mujeres.

Las luchas de las mujeres desde todas sus diversidades son milenarias, hoy a un mes de conmemorarse el día internacional de las mujeres guatemaltecas, hacemos el llamado a la sociedad guatemalteca para que reconozca el derecho que tenemos las mujeres y mujeres indígenas a una vida libre de violencias la cual limita nuestra autonomía física, política y económica.

(1) Fuente: INE: estimaciones y proyecciones de población para el período 1950-2050, p 29.

COORDINADORA 8 DE MARZO


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