Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 18 - 2021

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Reforma universitaria alternativa para desterrar las mafias y la corrupción dentro de la USAC
Por el Claustro de Profesores y Profesoras de la Escuela de Historia
de la Universidad de San Carlos de Guatemala - Guatemala, 11 de marzo de 2021

historia usac


Como Claustro de Profesores y Profesoras de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), consideramos que la detención del rector Murphy Olympo Paiz Recinos, es evidencia de las redes de corrupción que desde la década de los años 80 fueron penetrando la máxima casa de estudios superiores del país y que en la actualidad inciden decididamente en el Consejo Superior Universitario (CSU). Su vinculación en el caso denominado por la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) como “Estructuras paralelas 2020”, constituye solo la punta del iceberg de un problema que carcome a nuestra Universidad tanto como al Estado.

Son esas prácticas y vínculos los que hacen daño a la Universidad, mismas que han venido siendo objeto de denuncia y exigencia para que se les investigue y procese judicialmente a quienes resulten responsables.

El surgimiento y desarrollo de grupos corruptos al interior de la USAC, corresponde históricamente a la intervención de grupos de poder que buscan debilitarla para justificar así su privatización, e impedir que la Universidad se constituya en una fuerza importante para la transformación del país. El problema de la corrupción en nuestra Universidad no es ajeno a las relaciones de poder en Guatemala, en este caso, a los grupos de la clase dominante y grupos mafiosos que hoy se disputan el control de los organismos estatales. Esto se expresa en las negociaciones y en los flujos de recursos que estos grupos destinan, para que en el Consejo Superior Universitario sean electos determinados representantes de la USAC ante distintos órganos del Estado, con el objetivo de que tales representantes cumplan funciones de operadores de los citados grupos de poder. En estas condiciones se pierde absolutamente el sentido de las representaciones universitarias, especialmente aquel orientado a la defensa del interés público en los ámbitos institucionales donde se tiene el privilegio de participar.

En este marco han surgido voces minoritarias que realizan una defensa oficiosa del rector Murphy Paiz y del exrector Carlos Estuardo Gálvez Barrios, este último actual representante docente de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales ante el Consejo Superior Universitario (CSU). Una de esas voces, que ha provocado nuestra indignación, está plasmada en el pronunciamiento del Consejo de Directores de Escuelas no Facultativas y Centros Universitarios (CODECER), del 26 de febrero reciente. Dicho pronunciamiento no es coherente con el buen gobierno de la USAC y
no promueve la transparencia y la justicia; contrariamente, es una muestra de la supeditación a la figura del rector. En lugar de realizar defensas oficiosas y cuestionables, CODECER debiera exigir que los implicados pongan sus cargos a disposición por imperativo ético y en bien de la institucionalidad de la USAC, debiera trabajar por la erradicación de las mafias instaladas en la Universidad y hacerse parte de la lucha por la democratización del CSU, de tal manera que las Escuelas y Centros Universitarios Regionales puedan ser parte de ese órgano de gobierno.

El dominio que las mafias mantienen se ha convertido en un problema estructural que impide el desarrollo de la misión y el carácter público de la USAC. Por esa razón, su solución requiere de un enfoque y una posición política ética y estratégica, que impida el avance de este cáncer que, de no ser detenido y extirpado, puede llevar al colapso a la Universidad y ser justificación para la voracidad de quienes han venido vulnerando su autonomía y pretendido su privatización.

Es necesario que nuestra indignación y exigencia de justicia se oriente a organizarnos y participar activamente en la solución estratégica, la cual requiere una transformación radical en materia de gobierno, administración, docencia, investigación y extensión universitaria. No basta con un simple relevo de figuras en el gobierno universitario; un simple relevo no necesariamente implica un cambio: puede ser la continuidad al estado de cosas. En lo que corresponde a nosotros como Claustro, existe el consenso sobre la imperiosa demanda para que se investigue y se desmonten las estructuras mafiosas insertas en nuestra Universidad. Cualquier persona que sea requerida por la justicia debe solventar su situación jurídica, y todas las personas que conformamos la Universidad tenemos como deber luchar contra la corrupción a lo interno, comenzando por el cumplimiento ético de nuestras funciones y responsabilidades.

Es por ello que proponemos a todas y todos los estudiantes, profesores, investigadores y trabajadores a que reimpulsemos la Reforma Universitaria, una necesidad histórica por la cual se viene luchando desde los años 80 del siglo XX y que las redes corruptas y conservadoras enquistadas han venido impidiendo. También estamos convencidos sobre la necesidad de garantizar la participación de todas y todos los estudiantes, profesores e investigadores en la elección del gobierno universitario, factor que contribuirá a la expulsión de las mafias clientelares y corruptas. La alternativa a los problemas descritos está dada en la Reforma Universitaria participativa y democrática, única posibilidad para erradicar tales mafias y para garantizar que la USAC cumpla con su misión desde la docencia, la investigación y la extensión universitaria.

¡Por una USAC sin mafias y sin corrupción!

¡Reforma Universitaria, Ya!


Claustro de Profesores y Profesoras de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.