|
||||||||||||
|
La Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas ha anunciado que, en el marco de la 79a edición de los premios Oscar, se ha nominado documental titulado “Vida reciclada”, en la categoría de Documental Corto. Este documental, dirigido y producido por Leslie Iwerks y Mike Glad, trata sobre cómo generaciones de familias guatemaltecas se ganan la vida en el tóxico basurero de la Zona 3, escarbando para encontrar algo que puedan reciclar. El documental ganó ya varios premios internacionales. Los detalles al respecto, incluido un prólogo de la cinta, se pueden ver en la página www.recycledlifedoc.com Debe destacarse el hecho de que se trata de una producción documental que en Guatemala resulta prácticamente desconocida. Por lo tanto, en este comunicado no vamos a hacer referencia alguna a su contenido ni a su forma. Habrá que verlo, para opinar con propiedad. Lo que sí resulta sospechoso es que en el país ni siquiera se le ha dado realce alguno a esta obra que, al parecer, refleja un componente de la realidad nacional y que, por lo tanto, debería ser conocida. Lo que preocupa es que, en el campo cinematográfico, Guatemala sobresale por ser país generador de cintas y documentales que expresan malas noticias, lo que, obviamente, no es culpa de los cineastas, sino de quienes han dirigido los destinos del país por tan malhadados rumbos durante tantos años consecutivos. Entre la lista de filmes que muestran esa cruda pero innegable realidad existen varios que destacan: Primero, tuvimos la película “La Hija del Puma”, en la que se ponen al desnudo las prácticas criminales adoptadas por el Ejército durante los años en los que el Estado aplicó su salvaje política contrainsurgente. Luego, “El Silencio de Neto”, producida por cineastas nacionales, que presenta los efectos derivados de la contrarrevolución del 54 vistos desde los ojos de un niño. Es decir, cómo se entronizó en Guatemala el ejercicio dictatorial del poder, dándole muerte al sueño acariciado durante la década de la Revolución de Octubre, entre 1944 y 1954. Destaca en este campo la comentada película “Las estrellas de la línea”, que aborda el tema de la prostitución en la Ciudad Capital y los mecanismos de sobrevivencia a los que acuden sus personajes para dignificar sus vidas. Está también, más recientemente, “Las Cruces, poblado próximo”, que narra y presenta una sola de los cientos de masacres llevadas a cabo por el Ejército, y cómo la defensa de la población la intentó heroica pero infructuosamente la insurgencia. Hace pocas semanas se estrenó la cinta de Mel Gibson titulada “Apocalypto”, que sin la menor duda ha sido controversial, por cuanto, a juicio de los entendidos en la materia, presenta una visión peyorativa, distorsionada e infundada con respecto a la vida del pueblo maya siglos atrás. Y ahora vamos a ser conocidos a través de una producción documental que compite por un Oscar y que gira alrededor de familias excluidas del acceso a los bienes y servicios sociales, las cuales se han visto compulsadas a hacer de sus vidas un constante escarbar en el basurero de la Zona 3. Es decir, como país le aportamos al cine mundial un conjunto de temas dramáticos, tristes, dolorosos, amargos, pero innegablemente reales. En síntesis, servimos de mal ejemplo. Parafraseando un conocido refrán, es triste reconocer que somos candil de la calle precisamente debido a la oscuridad en la casa. Brillamos afuera por nuestras desgracias adentro. Ya es hora de que, como pueblo, hagamos lo necesario para construir una sociedad diferente, justa, digna, humana, que muestre al mundo un nuevo rostro guatemalteco. Dar inicio a la forja de esa legítima aspiración, tan largamente anhelada, depende de cada persona y del quehacer de cada auténtica organización popular. Para lograrlo, precisamente, es que hemos hecho nuestra la consigna ¡La Lucha Sigue! Adjuntamos íntegro el artículo que, sobre este particular, publicó hoy el matutino Siglo XXI. Siglo XXI, 25 de Enero del 2007 Guatemala, 25 de enero de 2007
|
|||||||||||