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Quien siembra vientos, recoge tempestades
Por el Frente Nacional de Lucha por la defensa de los servicios públicos y los recursos naturales - FNL - Guatemala, diciembre de 2007

Como despedida del año 2007, el Presidente Electo nos ha deparado, a toda la clase trabajadora del país, una triste y preocupante noticia. En entrevista formal dada al matutino Siglo Veintiuno, informa que, durante su administración, buscará definir una nueva política salarial, basada en lo que él mismo define como “salario diferencial”. Es decir, salarios diferentes, cuyos montos serán definidos, según explica el próximo gobernante, por cada uno de los 331 Municipios del país.

Como esta medida resulta, a todas luces, flagrantemente violatoria de lo que, en materia de salarios, establece la legislatura vigente, Don Álvaro complementa la idea indicando que “esto tendría que pasar por una reforma legal al Código de Trabajo”, y agrega que “un grupo de expertos legales ya estudia la propuesta, a la cual le ven buen futuro”. Es decir, de sus declaraciones se desprende la conclusión de que se trata de una idea sobre la cual ya vienen trabajando sus especialistas desde hace rato.

Incluso los ejemplos que el próximo Primer Mandatario expresa en la entrevista resultan grotescos y hasta ofensivos para la dignidad de la clase trabajadora. Afirma Don Álvaro que: “si San Mateo Ixtatán, ahora que le llegará la carretera asfaltada, decide poner un salario mínimo de Q30, se le llenará de maquiladores, pero si yo pago Q30 en la capital, nadie me va a trabajar”. Debe saber Don Álvaro que, para el ejemplo que puso, la Alcaldía de San Mateo Ixtatán la ganó URNG y que, por ende, es presumible que no actuará en contra de los intereses de su pueblo. Como detalle, en sus declaraciones Colom emplea la frase “si yo pago”. Esta expresión siembra una duda: ¿Está hablando como Primer Mandatario o como maquilador?

Hacen bien los autores del artículo, Carlos Ajanel y Otto N. Ángel, en recordarle, de inmediato, que en la actualidad el salario mínimo para las actividades del campo se encuentra en Q44.58 y Q45.82 diarios para otras actividades. El Señor Colom, que sin duda lo sabe, por lo tanto lo que abiertamente propone es que las Municipalidades bajen los actuales salarios mínimos establecidos, los cuales, por lo demás, son de por sí insuficientes. Es del todo irresponsable que, con toda impunidad, se plantee semejante rebaja al salario mínimo.

En cualquier caso, es evidente que su propuesta no responde a los intereses de trabajadores y trabajadoras del campo ni de la ciudad, sino, de manera exclusiva, a los del sector empresarial. Convendría preguntarle a los estudiosos de las ciencias políticas cómo puede encajarse esta atrocidad en los esquemas de la social-democracia, que Don Álvaro esgrime como guía para su accionar como Jefe de Estado.

El futuro Presidente de la República informa que ya creó una comisión de expertos que está trabajando en esta propuesta. Sin embargo, su próximo Ministro de Trabajo, en el mismo artículo periodístico, dice que no ha conversado con Colom sobre el tema. ¿Se le podrá creer al futuro Ministro? En todo caso, si un tema absolutamente vital, como lo es el del salario mínimo, tiene ya un grupo de trabajo definiendo una propuesta perversa, ¿cómo explicarse que esto se haya hecho a espaldas de quien fungirá como Ministro del ramo? Un mínimo de dignidad debería llevar al Señor Rodríguez a no aceptar un cargo público para el cual se establece el precedente de que no se le consulta y, peor aun, que ni siquiera se le informa.

La propuesta del “salario diferenciado” ya se está trabajando, y no es sino gracias a la acuciosidad de un par de periodistas que, como pueblo, nos enteramos de ello. ¿Dónde quedan, entonces, los famosos diálogos sociales cuya convocatoria se ha cacareado tanto? A juzgar por los hechos, no pasarán entonces de ser más que otra dosis de atol con el dedo.

Óscar Berger, como claro y abierto defensor de los intereses del sector empresarial, durante su gobierno congeló el salario mínimo cada vez que pudo y, cuando la realidad y la presión social lo obligaron a dar marcha atrás, no aceptó subirlo sino en cifras insuficientes para compensar el alza en el costo de la vida. Pero eso era lo que podía esperarse de un gobierno colocado claramente al servicio de los empresarios. Este nuevo gobierno que está pronto a asumir, sin embargo, no llega al ejercicio del poder con esa misma imagen. Sin embargo, sus propuestas son todavía peores. Más antipopulares aún que las que adoptó Berger. ¿De lado de quién está Colom? Esta propuesta salarial obliga a recordar que fue su partido el que propuso que el TLC fuera aprobado de urgencia nacional.

Don Álvaro no se ha sentado todavía en la silla en la cual el voto popular lo instaló, y ya la emprende contra los derechos laborales de la población. Debe recordar que, como lo afirma el refranero popular: “Cada cual cosecha lo que siembra”. Si desde ya la emprende contra el pueblo, ¿cómo irá a ser una vez que se siente en su trono?

La medida que anuncia es, al final, una forma de dejar la definición de los salarios a manos de las leyes del mercado, en un país en donde estas son simplemente sustituidas por la mera especulación. Es claro que el salario es el valor de la mercancía llamada trabajo y que esa es una de las pocas mercancías que no se han revalorado. Ahora, se pretende obligar a las Municipalidades a bajarlo para ser “competitivas”, como en el mismo artículo lo expresa el Presidente del CACIF.

El colmo es que el futuro Presidente de la República, en sus propias declaraciones, la emprende contra las áreas rurales del país, puesto que anuncia que allí habrá que trabajar poco menos que de gratis, con miras a atraer la inversión a sus localidades. Se le olvida, de golpe y porrazo, que fueron los pobladores de esas áreas rurales quienes le otorgaron mayoritariamente sus votos, su confianza y sus esperanzas. Los compensa ahora con una propuesta para que trabajen de regalado, devengando salarios determinados no por el costo de la vida, sino por los intereses de los grandes empresarios nacionales y extranjeros. ¿Dónde queda, entonces, su discurso de que gobernará “con rostro indígena”?

Se trata, también, de una propuesta en la que se refleja una actitud digna de Poncio Pilatos. Don Álvaro Colom, con esta propuesta, quizás busque la forma de lavarse las manos ante la obligación de adoptar posición como gobierno ante el tema del salario mínimo. Pretende dejar en manos de otros actores esa responsabilidad que le compete y que puede convertírsele en un tema controversial. La definición del salario mínimo obliga a adoptar una posición al lado de los intereses del pueblo o al lado de la codicia de los empresarios, y quizás no quiere evidenciar su verdadero rostro. Ya hace unos días habló de que debía incrementarse el salario mínimo en un 7%, cifra que evidentemente no compensa el alza en el costo de la vida. Sin embargo, es presumible que el CACIF lo llamara a cuentas por esas declaraciones anteriores, y, como político habilidoso que es, busca entonces la manera de salirse de ese clavo y poner la papa caliente en manos de otros.

Esta nueva política que propone el próximo Presidente se convierte, en sí misma, en una alarmante voz de alerta para todo el movimiento sindical, incluidas aquellas organizaciones gremiales y populares que le han dado un complaciente compás de espera y, sobre todo, para aquellos dirigentes que le trabajaron su campaña y que hoy andan a su sombra, tratando de capturar algunas migajas que caen desde la mesa que ocupan los poderosos. Con esta propuesta, la nueva administración mata muchas esperanzas.

¿Debe permitirse que el salario mínimo sea definido por las leyes del mercado? ¿Serán las Municipalidades la instancia adecuada para que defina “salarios diferenciados”? La respuesta a estas interrogantes debe ser un NO rotundo. Es responsabilidad de todas las organizaciones sindicales el manifestar, de manera firme, su rechazo a esta pretensión de violentar las conquistas expresadas en el Código de Trabajo y en la legislación laboral vigente. Casos como el que se está dando en estos momentos en El Rodeo, San Marcos, en donde se violan abrupta y salvajemente los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras de la Alcaldía, (hecho que fuera denunciado días atrás por este mismo medio), muestran claramente cuál puede ser el papel de las Municipalidades respecto al salario.

Cada sindicato del país debe poner las barbas en remojo y asumir las posiciones que de ellos se esperan ante semejante propuesta. Cierto que se trata todavía de una propuesta, pero tras la misma se dibujan, con claridad, el tipo de políticas públicas que pueden esperarse de la próxima administración.

Desde el Frente Nacional de Lucha condenamos enfáticamente esta iniciativa hecha pública por el propio Señor Colom. El voto popular que le otorgó la Presidencia no es patente de corso que lo faculte para pasar por encima de cuanto le venga en gana. El voto popular lo puso ahí para servir al pueblo y no para exprimirlo todavía más de lo que ya lo han hecho.

Llamamos, además, a las organizaciones sindicales, campesinas, indígenas, estudiantiles, de mujeres, de la tercera edad, juveniles, comunitarias, en fin, a las auténticas representantes del pueblo, a que, con toda energía, expresen su repudio ante semejantes pretensiones.

Instamos a las Municipalidades, en particular a los Concejos recién electos, a que rechacen esta iniciativa, por cuanto les lanza sobre sus hombros una carga que no les corresponde llevar y que, en sí misma, es generadora de conflictividad y de antagonismos. No sigan un juego en el cual Ustedes, como Alcaldes, Consejales y Síndicos, junto con su pueblo serán sin duda los grandes perdedores.

Invitamos al pueblo, a cada ciudadano y ciudadana, a mantenerse alerta ante estas y otras ideas parecidas que puedan surgir, porque defender los derechos superiores del pueblo será una tarea que convocará a todos y a todas, porque, querámoslo o no, nos involucra a todos y a todas.

Y, por último, sugerimos a la comunidad internacional y a las organizaciones hermanas a que se mantengan atentas ante los despropósitos de esta nueva administración, puesto que, hasta la fecha, ha procurado andar por el mundo vestida con ropa ajena, que le queda grande, que no le luce y que enloda con sus actos.


Adjuntamos, además, el texto completo del artículo publicado ayer.

Siglo Veintiuno
Guatemala, 26 de Diciembre 2007

NACIONALES 26-12-2007

Colom propone salario “diferencial”

Trasladar a las municipalidades la potestad de definir el salario mínimo, es la propuesta de la próxima administración.

Carlos Ajanel, Otto N. Ángel, Siglo 21 |

Permitir que los alcaldes tengan la potestad de definir el salario mínimo de acuerdo con su jurisdicción y que determinadas industrias empiecen a sentirse atraídas hacia el interior del país, es una de las fórmulas con las que el presidente electo, Álvaro Colom, busca definir una nueva política salarial a partir del 14 de enero.

De acuerdo con Colom, un grupo de expertos legales ya estudia la propuesta, a la cual le ve un buen futuro, pese a que esta y otras medidas puedan causar “urticarias” en la constante discusión del pago a los trabajadores de la ciudad y el campo, reconoce.

“Creo que el salario mínimo debe ser diferencial y debería estar a cargo de las municipalidades”, indica en una entrevista exclusiva a Siglo Veintiuno, donde también reconoce la necesidad de fijar salarios y descarta la promoción de una política por “productividad”, como la impulsó el gobierno de Óscar Berger, aunque apela a que estos mecanismos se apliquen a la eficiencia global de una empresa.

El Presidente electo ejemplifica: “si San Mateo Ixtatán, ahora que le llegará la carretera asfaltada, decide poner un salario mínimo de Q30, se le llena de maquiladores, pero si yo pago Q30 en la capital, nadie me va a trabajar”. Actualmente, el salario mínimo para las actividades del campo se encuentra en Q44.58 y Q45.82 diarios para otras actividades. Además, el presidente Óscar Berger convoco para hoy una reunión de Gabinete para estudiar un aumento.

Faltan detalles
Con ello, el próximo mandatario quedaría eximido de definir anualmente si se aumenta el pago a los trabajadores. Actualmente una comisión se reúne para definir el pago mínimo, pero nunca llega a consensos. Esto tendría que pasar por una reforma legal al Código de Trabajo, el cual establece la forma por medio de la cual la Comisión Nacional del Salario determina anualmente los incrementos.

Sin embargo, el nuevo titular de Trabajo y Previsión Social, Édgar Rodríguez, dice que no ha conversado con Colom sobre el tema. Y, aunque ve la idea con buenos ojos, cree que esto deberá ser sujeto de discusión a lo interno del nuevo gobierno.

En opinión de Carlos Zúñiga, presidente del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif), la propuesta suena interesante aunque muestra cautela, pues dice no conocerla a detalle.

“Creo que tiene que ver con la capacidad competitiva y comparativa de cada región. Si logramos un salario competitivo para las maquilas, el área rural puede desarrollarse con más rapidez”, concluye el dirigente empresarial.

“Si San Mateo Ixtatán decide poner un salario mínimo de Q30, se le llena de maquiladores”.
Àlvaro colom
Presidente electo

 

¡La Lucha Sigue!

Guatemala, 28 de diciembre


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