Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 5 - 2008

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Un contraste que llora sangre:
Se recorta el presupuesto de Salud pero se duplica el del Ejército
Por el Frente Nacional de Lucha por la defensa de los servicios públicos y los recursos naturales - FNL - Guatemala, 25 de septiembre de 2008

En la vida política de Guatemala ocurren hechos que resultan casi increíbles, pero que son parte integral de una triste realidad que incluso desborda la imaginación del más fantasioso escritor de novelas de ficción. Una de ellas gira alrededor de las recientes medidas adoptadas ante el proyecto de presupuesto que se presentó para el año 2009 y que debe ser aprobado por el Congreso de la República.

Se tomó ya la decisión de recortarle a la solicitud del Ministerio de Salud la suma de 1.336 millones de quetzales y, paralelamente, la de duplicar el presupuesto asignado para los gastos del Ejército, subiéndolo para el 2009 en más de mil 200 millones de quetzales.

Esto, a todas luces, es una barbaridad. Veámoslo en sus detalles;

· El anteproyecto de presupuesto que presentó el Ministerio de Salud planeaba 4.750 millones de quetzales para el año próximo. Se recortó en 1.339 millones de quetzales.

· Esta reducción pasa por alto el aumento en la población, la necesaria extensión en la cobertura de los servicios, el actual nivel de desabastecimiento del sistema de salud pública, las necesidades urgentes de mantenimiento y construcción, además del crecimiento constante en la inflación.

· Este recorte afectará severamente servicios esenciales, lo que impactará de manera negativa en las condiciones de vida del pueblo, de lo cual pueden derivarse consecuencias desastrosas. Entre estas afectaciones deben mencionarse las siguientes:

o Cada día se quedarán sin atender mil emergencias hospitalarias y dos mil consultas externas.

o Se quedarán sin atender 1 de cada 3 personas que necesiten hospitalización. 146 mil en el año.

o Más de un millón de habitantes quedarán sin acceso a la Atención Primaria en Salud. Sólo en este rubro, el recorte presupuestario alcanza los 62 millones de quetzales.

o Cada día se dejarán de cubrir 4 mil viviendas, que no serán tratadas contra los vectores que causan la malaria, el dengue y Chagas, con el consecuente riesgo de incremento de epidemias.

o De las personas que viven con diabetes o con hipertensión y que buscan servicios de salud, tendrán que ser rechazadas mil por día.

o El personal médico y salubrista no tendrá posibilidad alguna de incrementar sus salarios para compensar el alza en el costo de la vida.

o Se pierde la posibilidad de invertir en la capacitación del personal de salud y de mejorar, así, la calidad de los servicios.

o Desaparece la posibilidad de trasladar al renglón 0-11 a los miles de trabajadores de salud que hoy están por contrato.

Es evidente, pues, que el recorte anunciado en el presupuesto del Ministerio de Salud se convierte en una severa agresión contra los derechos e intereses del pueblo. Como puede verse, son los sectores populares los que cargarán sobre sus ya cansados hombros con el pesado fardo de consecuencias nefastas que se derivan de esta absurda medida que plantean los sectores de derecha.

Esa estrategia de debilitamiento del sistema de salud pública no es casual, sino que obedece a la voluntad política, por parte de esas derechas, de generar condiciones que justifiquen la privatización de los servicios. Sin recursos suficientes, la calidad de la atención en salud será deficiente y, por lo tanto, podrán aducir que el Estado es un mal prestador de servicios y que, por lo tanto, lo conveniente será entregárselos a manos de la empresa privada.

Sin embargo, al mismo tiempo que se plantea este recorte y se afecta, con ello, un derecho esencial del pueblo, los mismos sectores, con toda impunidad y descaro, proceden a proponer la duplicación del presupuesto del Ejército para el año 2009.

En Junio, durante los actos del Día del Ejército, el propio Presidente, Álvaro Colom hace pública su voluntad de incrementar el presupuesto del Ministerio de Defensa de Q1 mil 265 millones hasta Q2 mil 200 millones, lo que implica, en números redondos, un aumento de un mil millones de quetzales, casi una duplicación de su presupuesto total actual.

El 1 de Septiembre las nuevas autoridades ratifican que, antes de que termine el año, el Gobierno pretende incrementar el número de la tropa, para lo cual cuentan ya con un incremento presupuestario de Q26 millones para este mismo año 2008.

Claro que, como argumento, aducen que este incremento será para combatir al terrorismo, al narcotráfico y al crimen organizado. Pero bien se sabe que, para esos propósitos, lo que se necesita es fortalecer y depurar la Policía. La tropa de cualquier ejército del mundo no recibe preparación alguna que los faculte para cumplir con éxito con tareas de esa naturaleza. La seguridad interna es competencia del Ministerio de Gobernación y no del de Defensa.

Destaca el hecho de que el anuncio de esta duplicación del Ejército lo realiza el Vicepresidente Espada, durante una conferencia de prensa en la que aparece rodeado de oficiales del Ejército de los Estados Unidos. No hay ni un solo guatemalteco acompañándolo. Esta disposición política nunca fue parte de las promesas de campaña electoral ni de los planes de Gobierno de la UNE, de manera que resulta altamente sospechoso que sea durante la visita de estos militares extranjeros que, sorpresivamente, el Gobierno opta por duplicar el Ejército.

Ante esta situación, cada ciudadano o ciudadana, con todo sentido de responsabilidad, debe preguntarse:

· ¿En qué necesita gastar más el país, en pertrechos militares o en medicinas y equipos de salud?

· ¿Qué es más urgente, subir los costos de la alimentación en los cuarteles o en los hospitales?

· ¿Se necesita invertir en más soldados o en mejorar los servicios de salud?

· ¿Qué será prioritario, dotar de más camas a los destacamentos militares o dotar de más camas a los hospitales?

· ¿En el país se necesitan más ambulancias o más tanquetas, más balas o más medicinas, más especialistas en explosivos o en armas o más médicos y enfermeras?

· ¿Con qué se debe contar, con más personal entrenado para matar o más facultado para salvar vidas y curar?

Desde la óptica del FNL, las respuestas a esas y otras preguntas afines son obvias: El presupuesto debe destinarse, sobre todo, a la mejora en las capacidades del Estado para la prestación de servicios básicos, y, a todas luces, los de salud deben considerarse prioritarios. Los impuestos que pagamos a diario, (que son las fuentes que nutren al presupuesto), deben regresar al pueblo en forma de servicios de calidad, y esa disposición de recortar el de Salud y, por el contrario, subir el del Ejército, es claramente violatoria de uno de los derechos esenciales del pueblo. Es, además, un absurdo.

Aún sin que se recorte el presupuesto de Salud, el sólo pensar en duplicar el del Ejército ya es, de por sí, un absurdo. Pero es peor si, para incrementar el gasto militar se recorta el de Salud, como están proponiéndolo.

Esta propuesta se convierte en una flagrante agresión contra los sectores populares y, como tal, no debe permitirse que lo hagan. En este, como en otros casos, los sectores populares tenemos la obligación de tomarnos la palabra y actuar con determinación para impedirlo. El silencio nos haría cómplices de este nuevo atropello.

Desde el FNL demandamos enfáticamente, ante el Estado y las instancias correspondientes, la reversión de estas absurdas y antipopulares medidas presupuestarias.

El presupuesto del Ministerio de Salud debe aprobarse por los montos que fueran inicialmente solicitados. El presupuesto del Ministerio de Defensa no debe incrementarse en ni un centavo. Por el contrario, más bien deberían ya irse planteando la abolición del Ejército, puesto que esa muy costosa institución no le ha dejado al país más que secuelas de sangre, dolor y sufrimiento. Combatir al crimen organizado lleva implícito investigar y sancionar a muchos de los integrantes de la cúpula militar a la que ahora quieren duplicarle su presupuesto.

Por ello, las organizaciones del FNL marcharemos en la ciudad capital el próximo 7 de Octubre, entre otros temas, exigiéndole a las autoridades que aprueben los presupuestos que los sectores populares del país realmente necesitan. Saldremos del frente del IGSS a las 8:30 a.m., y marcharemos hasta el Congreso de la República, para hacer entrega de un pliego que retoma las demandas del 26 de Junio y exige la aprobación del presupuesto que el Ministerio de Salud necesita.

 

¡La Lucha Sigue!

 

FNL - www.estamosdefrente.blogspot.com


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.