Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 14 - 2019

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

La Revolución de Octubre: ayer y hoy
Por el Partido Guatemalteco del Trabajo - Guatemala, 21 de octubre del 2019

logo PGT

Se cumplen 75 años de aquel acto heroico que derrocó a la dictadura de los 14 años de Jorge Ubico. Fue una revolución protagonizada por trabajadores, mujeres, estudiantes, juventud, maestros, universitarios y militares, que tuvo como momento culminante el 20 de octubre. Constituyó un acto de rebelión del pueblo guatemalteco que, armado de ideas, organización y fusiles, cansado del autoritarismo y la represión, el atraso y la miseria, se dispuso a terminar con la dictadura e instaurar un país democrático.

Los resultados son históricamente trascendentes. En materia política se aprobó la primera y única Constitución Política de carácter democrático que ha tenido el país; se eligieron dos gobiernos con pleno respaldo popular: Juan José Arévalo y Jacobo Árbenz Guzmán; se garantizó la libertad de emisión del pensamiento, de organización y participación política. En materia económica y social se construyeron escuelas, hospitales, carreteras, puertos y centrales eléctricas; se garantizó la educación pública, laica y gratuita, y se dotó de autonomía a la USAC; se amplió la cobertura en salud con nuevos centros y hospitales y se creó el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS); se suprimieron leyes lesivas para la clase trabajadora del campo y la ciudad, se aprobó el Código de Trabajo donde se reconocieron derechos laborales; hubo una reforma agraria que repartió tierras, crédito y apoyo técnico a la clase campesina. El arte y el deporte florecieron como nunca antes. En síntesis, se implementaron políticas que resolverían los históricos problemas y rezagos del país.

Hoy nos encontramos, como en ese tiempo, ante una dictadura con fachada democrática, que aparenta elecciones pero se garantiza la elección de operadores de los intereses de la oligarquía, mafias y militares, todos además, lacayos de los designios del imperio yanqui. Como en tiempos de Ubico, suprimen los derechos del pueblo en general, pero en específico de las clases trabajadoras, de los pueblos indígenas, de las mujeres, de la juventud, a quienes imponen condiciones de despojo y explotación con salarios de hambre, desempleo y expulsión del país. Complementariamente, se impulsa una política de criminalización, judicialización y asesinatos selectivos, para frenar toda resistencia a sus proyectos de despojo, sus políticas de hambre y sus acciones corruptas y criminales. Los derechos, como el de educación, salud y libertad de comunicación y prensa, los mantienen privatizados, privando de esta manera a las grandes mayorías de satisfactores esenciales para su subsistencia y libertades reales para participar políticamente. Avanzan, además, en su estrategia de control de todo organismo e institución estatal, para garantizarse impunidad y para avanzar en sus propósitos de enriquecimiento ilícito. Mientras, el pueblo sometido a la violencia, la miseria y el desamparo.

En este contexto, como sucede desde 1954 cuando la oligarquía, la jerarquía católica y el imperio yanqui derrocaron al gobierno revolucionario de Jacobo Árbenz Guzmán, debemos recuperar de forma práctica el espíritu de la Revolución de Octubre. Esto implica la creación de condiciones para frenar la tendencia fascista que se está afianzando en el Estado y en la sociedad, las políticas de mayor flexibilización laboral y sobre explotación de la clase trabajadora, la imposición de proyectos de muerte en los territorios de pueblos indígenas y mestizos, el avance en la criminalización, judicialización y asesinato de dirigencias de las resistencias sociales.

Desde la resistencia, así mismo, es esencial avanzar en la construcción de un proyecto político revolucionario, del sujeto político articulado que lleve a cabo la tarea de instaurar un régimen socialista, plenamente democrático, garante de los derechos de las clases trabajadoras, los pueblos indígenas, las mujeres, la niñez, la juventud y la tercera edad. Esta es la tarea que nos impone, como herencia de compromiso y lucha, la Revolución de 1944: construir las bases y avanzar en el impulso de la Revolución a inicios del siglo XXI.

Partido Guatemalteco del Trabajo
Por Guatemala, la Revolución y el Socialismo


www.partidocomunistadeguatemala.blogspot.com


Partido Guatemalteco del Trabajo - PGT -

 

Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.