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El Partido Guatemalteco del Trabajo condena el golpe de Estado en Bolivia
Por el Partido Guatemalteco del Trabajo - Guatemala, 12 de noviembre del 2019

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Se ha consumado el golpe de Estado fraguado por la oligarquía y la derecha fascista bolivianas, el imperialismo yanqui y con la participación del ejército traidor contra el gobierno de Evo Morales Ayma, quien ha sido obligado renunciar. Fue la única manera en que pudieron lograr su derrocamiento. Repudiamos enérgicamente ese golpe de Estado.

Han derrocado un gobierno democrático y legítimo, encabezado por Evo Morales, un dirigente aymara que demostró sus cualidades de estadista reconocido mundialmente. En catorce años logró implementar un nuevo modelo económico con políticas de justicia y bienestar social para millones de bolivianos, con una democracia que convirtió en sujetos políticos a las clases trabajadoras, a los pueblos originarios y a los movimientos sociales. Esto lo logró a partir de nacionalizar bienes públicos y estratégicos, de excluir del poder a la minoritaria oligarquía y desterrar la injerencia de Estados Unidos.

En las recientes elecciones del 20 de octubre, el compañero presidente Evo Morales, digno representante de los pueblos originarios del Altiplano Andino, en nombre del Movimiento al Socialismo (MAS) ganó una vez más los comicios en forma limpia y transparente. Con ello inauguraría su cuarto período de gobierno para seguir profundizando medidas populares de corte socialista, las cuales se venían aplicando desde 2005. Con ello la sociedad boliviana, y especialmente las clases trabajadoras y los pueblos indígenas, eternamente relegados, continuarían su proceso de mejoras sustanciales en salarios, salud, educación, vivienda y seguridad social.

Después de las elecciones, tanto la oligarquía nacional como el gobierno de Estados Unidos, con la ayuda de la vergonzosa e instrumento imperial de la Organización de Estados Americanos (OEA), hicieron lo imposible por frenar un nuevo mandato del MAS, inventando todo tipo de trabas, excusas y mentiras, hasta llegar a presionar de tal manera al presidente Morales que forzaron su dimisión.

El golpe de Estado tiró a la basura todo principio democrático y constitucional, con los cuales fue coherente el gobierno de Morales, quien abrió paso a una auditoría internacional de las elecciones y, por último, planteó la repetición de elecciones como forma de resolver la crisis provocada por las fuerzas de derecha que se negaron a aceptar su derrota electoral.

El golpe de Estado lo han consumado a través de la violencia fascista dirigida por el candidato perdedor Carlos Meza y por el líder fascista y oligarca Luis Camacho. Además de intensificar las acciones violentas y la persecución contra los principales dirigentes del MAS, los golpistas activaron las fuerzas policiales y el ejército, quienes con la amenaza de las armas y el asesinato masivo, han obligado a renunciar al Presidente Morales, al Vicepresidente García Linera y a su gabinete; así mismo a la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, y al presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borja.

Sobre el pueblo boliviano se cierne la instalación de un régimen dictatorial, la persecución, secuestro, tortura, asesinato y exilio. Esta ha sido la tónica de los golpes de Estado fascistas, que nos recuerdan la política criminal y terrorista que se instaló en Guatemala en 1954 y que se repitió por toda América Latina donde la derecha y el imperialismo fraguaron golpes de Estado, dictaduras militares y políticas genocidas. Esta es la amenaza, siendo que la derecha fascista boliviana, durante los últimos veinte días ha realizado acciones terroristas: quema de instituciones gubernamentales y viviendas, amenazas, secuestros y actos violentos con signos racistas contra dirigentes y militantes del MAS, de los movimientos sociales y de los medios de comunicación gubernamentales y alternativos. Lo más probable, además, es que se instale una política de saqueo neoliberal a manos de la oligarquía, el ejército, organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, todos bajo las órdenes del imperialismo yanqui.

Como Partido Guatemalteco del Trabajo nos sumamos a la denuncia y movilización mundial contra el golpe de Estado en Bolivia y contra las fuerzas fascistas e imperialistas que pretenden consumar un régimen dictatorial y restaurar el neoliberalismo, el racismo y la exclusión de las mayorías sociales bolivianas.

Condenamos de la manera más enérgica esta nueva intromisión yanqui en tierra americana, expresando nuestra más honda solidaridad al bravo pueblo de Bolivia. Estamos al lado de la clase trabajadora y los pueblos originarios del hermano país, levantando una vez más las banderas del socialismo, única vía para lograr la tan anhelada justicia social y equidad.

Condenamos el silencio cómplice, las comparsas golpistas y las desinformación y manipulación mediática que involucra a gobiernos y organismos falsamente democráticos y medios de comunicación que hacen propaganda para la consolidación de este golpe de Estado atroz.

Nos solidarizamos con el pueblo boliviano y con la lucha de resistencia que no dudamos se está organizando para derrotar el golpe de Estado y recuperar el hilo constitucional y el proceso de cambio democrático, indígena y popular.

A derrotar el golpe de Estado en Bolivia
Fuera el imperialismo yanqui de Latinoamérica

 

Partido Guatemalteco del Trabajo
Por Guatemala, la Revolución y el Socialismo


www.partidocomunistadeguatemala.blogspot.com


Partido Guatemalteco del Trabajo - PGT -

 

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