Revista electrónica de discusión y propuesta social 
Revista · Documentos · Archivo · Blog   Año 13 - 2016

::::albedrío::::

Revista
Editorial
Artículos
Entrevistas
Noticias

linea

Redacción

linea

Enlaces

linea

SiteMap
Contacto


Otros documentos de consulta

De orden internacional
De carácter oficial
Comunicados

 

 

 

Análisis jurídico de la primera semana del Juicio Sepur Zarco
Por la Red de Apoyo al Litigio Estratégico - Guatemala, 15 de febrero de 2016

rale

1. Presentación.

El lunes uno de febrero dio inicio el debate oral y público en el juicio conocido como Sepur Zarco, en el cual un grupo de mujeres maya Q’eqchi’, víctimas de delitos de lesa humanidad,han logrado que un tribunal nacional juzgue a dos integrantes del Ejército de Guatemala (1), que participaron como autores intelectuales y materiales en delitos contra los deberes de humanidad, en su forma de esclavitud sexual, esclavitud doméstica, violación sexual, desapariciones forzadas y asesinato.

Este esfuerzo es acompañado por la Asociación Mujeres Transformando el Mundo, Unión Nacional de Mujeres de Guatemala –UNAMG-, y Asociación Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial –ECAP- que conforman la “Alianza Rompiendo el Silencio”. MTM y UNAMG actúan, además, como querellantes a dhesivas junto con la Colectiva Jalok U, integrada por las mujeres víctimas sobrevivientes del caso Sepur Zarco.

Además, cuentan con la asesoría del Programa Maya, y el acompañamiento de la Red de Apoyo al Litigio Estratégico.

2. Antecedentes.

El de Sepur Zarco constituye uno de los casos emblemáticos de justicia transicional por delitos cometidos por miembros del Ejército de Guatemala en el marco del Conflicto Armado Interno, que ha tenido que recorrer un camino tortuoso para el acceso a la justicia.

Inició en 2011, con la querella ante el Juzgado de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del departamento de Izabal; superando diversos obstáculos se logró, que la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia otorgara la competencia ampliada, designando al Juzgado B de Mayor Riesgo Penal, para que continuara el conocimiento del proceso.

En septiembre de 2012 se realizaron las audiencias de declaración en anticipo de prueba de 15 mujeres y 4 hombres víctimas sobrevivientes de este caso, obteniéndose suficientes evidencias para que se emitieran las órdenes de aprehensión en contra de los sindicados, el militar Esteelmer Francisco Reyes Girón, y el ex-comisionado militar Heriberto Valdez Asig (alias Canche Asij), las cuales se hicieron efectivas el 14 de junio de 2014, quedando ligados a proceso y privados de su libertad, para evitar los peligros de fuga y obstaculización de la investigación.

Durante la etapa preparatoria se realizaron diversas diligencias de investigación, dentro de las que destacan la práctica de exhumaciones, que contribuyeron a la consolidación de la acusación en contra de los sindicados, y a comprender tanto el entorno histórico, como la intrincada y compleja estrategia en que se inscribieron los actos de violencia sexual en contra de mujeres indígenas, como una de las formas de implantar el terror y romper el tejido social en comunidades mayas Q’eqchi de esa región, caracterizada por un agudo conflicto de tierras.

En la audiencia de Etapa Intermedia, a solicitud de MTM, se abrió a juicio el proceso por los delitos de Incumplimiento de Deberes contra la Humanidad en sus formas de Violación Sexual, Esclavitud Sexual, Esclavitud Doméstica, Asesinato y Desaparición Forzada.

La celebración de la segunda audiencia fue postergada por un año, debido a la práctica de litigio malicioso y retardatorio por parte de la defensa de los militares, a través de la interposición de recursos y acciones de amparo, los cuales fueron declarados sin lugar, tanto por la Sala de la Corte de Apelaciones, como por la Corte Suprema de Justicia y la Corte de Constitucionalidad.

3. Un debate histórico.

El Caso Sepur Zarco cumplió su primera semana de debate en el Tribunal B de Mayor Riesgo, cuyo inicio fue objeto, nuevamente, de un abanico de impugnaciones e intentos de retardo por parte de la defensa de los acusados, para impedir que fuera ese órgano jurisdiccional el que dirigiera y conociera de esta tercera etapa del proceso penal, incluso con ataques directos a la jueza Jazmín Barrios, presidenta de ese tribunal colegiado. Todos los planteamientos y los recursos fueron declarados sin lugar, en virtud que esos mismos argumentos ya fueron esgrimidos y resueltos sin lugar por la Sala de Mayor Riesgo de la Corte de Apelaciones.

Todas esas formas de impugnación forman parte de un patrón de litigio malicioso,cuyo fin es la obstrucción de los procesos penales por delitos de lesa humanidad en los que aparecen como sindicados miembros del Ejército de Guatemala, por actos cometidos en el marco del Conflicto Armado Interno –CAI-.

El lunes uno de febrero, la Jueza Presidenta declaró abierto el debate, escuchó, atendió y resolvió sin lugar todas las impugnaciones intentadas por la defensa de los acusados. Escuchó a la representante del Ministerio Público y a las organizaciones querellantes adhesivas, dando la misma oportunidad a la defensa de los acusados. Sin embargo, el Abogado Moisés Galindo, defensor del acusado Esteelmer Reyes Girón, seopuso sin argumentos jurídicosni fundamentos legales, a expresar sus argumentos de defensa, no así la defensa del otro acusado, Heriberto Valdez Asij, que expuso su antítesis a la teoría de los querellantes, y explicó los medios de prueba mediante los cuales intentará demostrar su inocencia.

Se procedió a escuchar a los testigos, quienes fueron relatando con bastante precisión la situación que vivieron en el año 1982 como habitantes de las comunidades La Esperanza, San Lucas, Sepur Zarco y Pataxte; todas y todos fueron congruentes en sus testimo nios, describiendo el ambiente de terror que el “Teniente Reyes” y los militares bajo su mando fueron imponiendo en esas comunidades,
desde el destacamento militar instalado en Sepur Zarco.

Los testigos explicaron cómo 15 de los dirigentes comunitarios fueron capturados, acusados de colaborar con “la gente de la montaña” y llevados al destacamento militar ubicado en la Finca Tinajas. Luego fueron asesinados unos y desaparecidos forzosamente otros, teniendo como denominador común las gestiones que realizaban para la regularización de las tierras que habitaban y cultivaban ante las autoridades administrativas del Instituto Nacional de Transformación Agraria.

Cuando los familiares, especialmente de sus esposas, acudían al destacamento militar para averiguar de su situación y paradero, fueron capturadas y forzadas a trabajar en condiciones de esclavitud en labores de cocina y lavado de ropa de la tropa, dentro del destacamento militar de Sepur Zarco, en donde eran objeto de violaciones sexuales en forma continuada, incluso frente a sus hijos, por parte de los soldados, quienes además las amenazaban y coaccionaban para lograr sus propósitos, por su condición de mujeres.

Todos los testimonios son muy claros y precisos en cuanto al sufrimiento provocado por los abusos que los miembros del Ejercito cometían en contra de hombres y mujeres, incluso de niñas y niños,sobre la forma y sistemas de control para que realizaran trabajos forzados, tanto en la infraestructura del destacamento militar, como para la organización y participación en las Patrullas de Autodefensa Civil –PACs-, de los castigos que les infringían a manera de ejemplo, para que los demás no desafiaran su autoridad, infundiendo sumisión a través del miedo y del terror.

En casi todos los testimonios se ha vinculado al ex -Comisionado Militar Heriberto Valdez Asij, conocido por los testigos con el alias de
“Canche Asij”, a quien identificaron como Policía Municipal de Panzós, Alta Verapaz; tipo prepotente, abusivo y arrogante frente a
los indígenas mayas Q’eqchi, además de que como Comisionado Militar acompañaba a las patrullas del Ejército a capturar personas que él identificaba y cuyos nombres y datos llevaba en una lista, función de la que hacía alarde ante los habitantes de esas comunidades.

Será significativa en la sentencia que se dicte, la declaración de un testigo protegido ex –soldado del Ejército, que estuvo asignado en el Destacamento de Sepur Zarco y que llegó con la unidad militar que reemplazó a la comandada por el Teniente Esteelmer Reyes Girón.

Su testimonio aporta datos e información muy valiosa en dos líneas: la primera, es que le consta y así lo relató, el sufrimiento de los habitantes de esa comunidad, porque lo escuchó y presenció en forma directa.

Por otra parte, el testigo respondió con mucha seguridad los cuestionamientos de los defensores, sobre estructura, sistemas, reglas y códigos de conducta militares, con lo cual el Tribunal pudo formarse una idea tanto de los operativos, como de las estrategias y cadenas de mando en que se inscribieron las acciones de los acusados.

Su testimonio es coincidente y ayuda particularmente a complementar los relatos de las y los demás testigos, agregando la perspectiva de un miembro del Ejército que estuvo presente en ese destacamento militar y en otros.

A partir del lunes 8 de febrero, se iniciará la recepción de la prueba pericial, con la cual el Ministerio Público y las querellantes adhesivas, incorporarán elementos de convicción complementarios y que explicarán de forma científica y especializada todo lo relatado por las y los testigos, así como aportarán datos importantes para comprender el contexto económico, político, social, agrario e incluso jurídico en que se produjeron los hechos del caso Sepur Zarco.

4. Observaciones preliminares.

En los primeros cinco días de debate, cuyas audiencias han sido intensas y largas, con una duración promedio de siete horas cada una, se han podido apreciar importantes elementos jurídico-políticos, dentro de los cuales se destacan:

a) El Juicio Sepur Zarco reviste especial importancia en el proceso de consolidación y fortalecimiento del sistema de justicia en Guatemala, tanto de sus órganos operativos, como para el acceso a la misma para la ciudadanía, pero especialmente para mujeres y mujeres indígenas víctimas de violencia sexual, así como para todas las víctimas de graves delitos cometidos durante el Conflicto Armado Interno.

b) Hace evidente el avance que se ha logrado desarrollar en capacidades, habilidades y enfoque en materia de Litigio Estratégico
por parte de organizaciones de la Sociedad Civil, defensoras de los Derechos Humanos.

c) Constituye el primer ejemplo en que las mujeres víctimas actúan formalmente organizadas en una Colectiva, como sujetas de derecho en un Litigio Estratégico de Justicia Transicional.

d) Ha permitido confirmar el patrón de litigio malicioso y retardatorio como estrategia de defensa de los acusados en casos de delitos de lesa humanidad, basado en rutas jurídico-procesales dilatorias y obstructivas, carentes de argumentos técnicos y fundamentos legales, que se agotan en meros formalismos retóricos, cuyo propósito es provocar actuaciones defectuosas o vicios de procedimiento, especialmente en las resoluciones de las y los juzgadores.

La debilidad técnica de la defensa se manifiesta en su incapacidad de hacer uso de los recursos idóneos en sus impugnaciones y protestas, incluso para realizar el contra–interrogatorio a los testigos.

e) Es de vital importancia que el acceso a la justicia sea en el propio idioma de las víctimas, así como el apoyo de expertos intérpretes-traductores de los idiomas indígenas; y de una actitud respetuosa y receptiva al respecto por parte del Tribunal.

f) El acompañamiento a las audiencias del Debate es muy importante, tanto para las víctimas y querellantes en procesos de Litigio Estratégico. En el presente caso, las organizaciones querellantes, tuvieron que librar una lucha muy difícil ante la Corte Suprema de Justicia para que autorizara el uso de la Sala de Vistas de esa Corte, y se corre el riesgo de que sea revocada en caso de que la asistencia disminuya.

(1) Heriberto Valdez Asig fue Comisionado Militar, perteneciente a una estructura adscrita al Ministerio de la Defensa, que les pagaba un sueldo por el desempeño de sus funciones de control poblacional.

RED DE APOYO AL LITIGIO ESTRATÉGICO - RALE


Copyright © El credito de las contribuciones es única y exclusivamente de los autores. El contenido de las contribuciones no representan necesariamente la opinión de la revista; los autores son responsables directos del mismo.