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Claves jurídico-políticas de la segunda semana del juicio Sepur Zarco
Por la Red de Apoyo al Litigio Estratégico - Guatemala, 15 de febrero de 2016

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Durante la segunda semana del Juicio de Sepur Zarco, las organizaciones querellantes Mujeres Transformando el Mundo, -MTM-, Colectiva Jalok U, Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas -UNAMG- y La Fiscalía de Sección de Derechos Humanos del Ministerio Público –MP-presentaron seis peritajes: histórico-registral, antropológico-forense, psiquiátrico-forense, antropológicolingüístico,
psicosocial y sociológico-militar.

Todos los peritajes le dieron contexto, profundidad y veracidad a los testimonios de las sobrevivientes, mientras que los forenses, al presentar las osamentas de las víctimas, pudieron demostrar con pruebas materiales las atrocidades cometidas por el Ejército de Guatemala, durante el conflicto armado interno.

Fueron presentados los estudios especializados o peritajes, por medio de los cuales las organizaciones querellantes adhesivas (acusadoras) y el Ministerio Público facilitaron al Tribunal datos científicos y estudios, que permiten conocer el contexto en el que se produjeron los delitos de lesa humanidad que se están juzgando, el rol de los acusados, el entorno político y los intereses económicos en juego, que forman parte de la compleja trama que envuelve este caso.

El peritaje histórico-registral evidenció el conflicto agrario de la época, y permitió conocer que un factor común que identificaba a los líderes comunitarios detenidos y desaparecidos por el Ejército en la región de Sepur Zarco, fue la gestión administrativa ante el Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA), para la regularización de las tierras que poseían ancestralmente, lo que afectaba intereses de finqueros y hacendados quienes, mediante fraudes legales, se habían apoderado de grandes extensiones.

El Tribunal también recibió el peritaje lingüístico, con el cual se permitió comprender elementos simbólicos y de comunicación propia de la cultura Q’eqchi a la que pertenecen las sobrevivientes y víctimas de los actos que se juzgan.

La perito Karen Peña Juárez, del Instituto Nacional de Ciencias Forenses –INACIF- quien presento peritaje psiquiátrico forense, destacó que “existe relación directa entre el abuso continuo y el deterioro de la calidad de vida” de las víctimas. Las mujeres de Sepur Zarco fueron sometidas a más de seis meses de violaciones sexuales continuas y al trabajo forzado, dentro y en los alrededores del destacamento. Otras sufrieron los vejámenes hasta por seis años; una de ellas quedó embarazada y sufrió aborto.

Una de las sobrevivientes narró que fue violada “un día sí y un día no”, por cinco soldados, durante seis meses.

Estos hechos marcaron la vida de las sobrevivientes, según lo describe la perito: “Sufren de estrés psicológico continuado, hubo ruptura del tejido social y pérdida de familiares”.

“Los relatos tienen credibilidad clínica; son propios de víctimas de tortura y persecución”,concluyó Karen Peña Juárez, psiquiatra forense del –INACIF-.

La experta Mayra Barrios Torres, quien presento el peritaje antropológico social, refirió ante el Tribual que los vejámenes cometidos a las mujeres sobrevivientes tienen un efecto nocivo que sigue vigente en sus vidas hasta hoy.

En la octava jornada de audiencias, la peritoexplicó que las 15 mujeres q’eqchí víctimas de violencia sexual por parte de los soldados, comisionados militares y sus colaboradores, nombraron de cuatro formas diferentes a la violación sexual, en su propio idioma; el más usado fue Muxuk. El término, según la perito, tiene unsignificado profundo dentro de la cosmogonía q’eqchi’; refiere que
“la mujer fue profanada, traspasada, ensuciada”.

El significado más amplio del término Muxuk, según la experta, puede comprenderse como: “profanar lo sagrado, la profanación del altar o del valor espiritual de algo”.

Barrios Torres concluye en su peritaje: “También indica desmerecer. Este término vincula, muchas veces, a las relaciones sexuales”, razón por lo cual las sobrevivientes no han querido rehacer su vida de pareja, por temor a volver a ser mancilladas o desmerecidas.

El peritaje de antropológicoforense corroboró los testimonios que las sobrevivientes aportaron en la primera semana del caso. El Tribunalpudo apreciar los vestigios deosamentas, textiles y objetos recuperados en las exhumaciones, con lo cual se evidencióla brutalidad y sufrimientos de que fueron objeto las víctimas asesinadas.

Los peritos demostraron que las fracturas óseas coincidían con los efectos de un impacto de bala, y que la postura de los cuerpos y los objetos con que fueron enterrados no coinciden con las prácticas de un sepelio maya q’eqchi’, por lo que los enterramientos no corresponden a un cementerio comunitario, sino a una fosa común.

Finalmente, el peritaje elaborado por el sociólogo Héctor Rosada Granados, experto en temas militares, permitió conocer la política militar imperante, las órdenes generales y los planes estratégicos y operativos, que orientaba la acción contrainsurgente del Ejército, en el período histórico en que sucedieron los actos objeto del juicio.

Con ello, se va develando con claridad creciente, que la esclavitud sexual y doméstica, los asesinatos y desapariciones forzadas, formaban parte de la estrategia castrense de infundir terror, para impedir que los habitantes pudieran ejercer sus más elementales derechos humanos, bajo el paraguas de la política contrainsurgente que se implementó durante la guerra, afectando a población civil no combatiente.

Además, mediante entrevistas a mandos guerrilleros y militares, el perito evidenció que en Sepur Zarco no hubo operaciones de combate, por lo que los crímenes de lesa humanidad no fueron desbordes de la tropa, sino acciones promovidas o permitidas por el Alto Mando del Ejército.

La defensa de los acusados recurrió nuevamente al litigio malicioso, e intentó obstruir el desarrollo del debate, inclusive impugnando la validez de los testimonios de las mujeres víctimas sobrevivientes, obtenidos en calidad de prueba anticipada, así como desacreditar la calidad académica y autoridad científica de las y los peritos.

Paso a paso, respetando rigurosamente el debido proceso, el Tribunal ha dado cabida a contundentes pruebas testimoniales, periciales y materiales, que no solo apuntan a la culpabilidad de los acusados, sino que evidencian la carga de racismo que la acción represiva castrense conllevó, al vejar y eliminar a las víctimas por ser indígenas, fundamento de un propósito genocida.

RED DE APOYO AL LITIGIO ESTRATÉGICO - RALE


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