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Ruidos desde el Congreso
Por la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala RPDG - Guatemala y su Diáspora, 1 de febrero de 2016

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Cápsula informativa 034-16


La nueva legislatura, presidida por Mario Taracena, tomó la decisión de publicar la lista de plazas del personal administrativo y de servicios del Congreso, la cual ha sorprendido por la magnitud de los salarios. Después de conocerse quienes ocupan dichas plazas, hoy se emite una norma para evitar el parentesco con los legisladores y “se sugiere” la renuncia de quienes son cercanos de las y los diputados (tendrá que procederse con apego total al derecho laboral). También, en días pasados, se ha dejado sin efecto algunos contratos que se habían aprobado, por considerarlos lesivos. Estos ruidos son buenas señales, que indican que, en primer lugar, se empieza a poner atención a la opinión pública (el Congreso es la institución más desprestigiada del Estado guatemalteco) y, luego, se teme a las investigaciones del MP y la CICIG. Hay que señalar, sin embargo, que estos son apenas aspectos menores de la corrupción en el Poder Legislativo, por donde han pasado grandes negocios.

Se oye, igualmente, que se integran las comisiones de trabajo y se revisa la Ley Orgánica para que el Congreso pueda trabajar. En los dos últimos años, el Congreso, por intereses partidarios, llegó a su casi inmovilidad. Igualmente, se han escuchado críticas al transfuguismo y creación de “bloques independientes”, porque con ello se niega la voluntad popular expresada en las urnas. Aparece hoy en los medios de comunicación social la propuesta de un grupo de congresistas de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para reducir el número de diputaciones en el Congreso. Acá resulta clara la miopía de los legisladores: por un lado, entienden que es vox populi que se reduzca su número, pero ignoran que la reforma del Estado, necesidad urgente, exige una nueva Constitución y no solamente ponerle parches a la de 1985, que ha dejado de ser apropiada y nos ha mantenido en el curso de ser “Estado fallido”. Estamos de acuerdo con una Asamblea Nacional Constituyente; pero ésta debe tener características definidas por la ciudadanía y ser elegida de manera distinta a las y los diputados. El tema debe tratarse con la debida seriedad.

Secretaría de Asuntos Políticos de la RPDG

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Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala RPDG


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os con la divulgación más amplia posible de los hechos, ya condenados por la Historia, y trataremos de que se ejerza la mayor presión posible sobre el Estado guatemalteco. Recordamos al Presidente de la República que la Convención contra el genocidio establece, claramente, la obligación del Estado correspondiente de juzgar el delito. No hacerlo o negarlo es una transgresión de la Convención, que también amerita sanción. Al acercarse la conmemoración del Día de los Trabajadores, nos sumamos con determinación al clamor nacional: “Por la Justicia”. En función de ella, hay que dejar en libertad a los presos políticos, hay que aclarar los crímenes que hoy comete el sicariato privado y hay que desmoronar el muro de la impunidad que impide la justicia para las víctimas de la “guerra sucia” perpetrada por el Estado contra el Pueblo. Nos solidarizamos totalmente con los cientos de testigos que acudieron a prestar valiosos y valerosos testimonios a lo largo del período de audiencias. Les aseguramos que sus esfuerzos no serán en vano. Más temprano que tarde la justicia reinará en el territorio nacional.


Comité Ejecutivo de la RPDG