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La violación sexual en el conflicto armado interno como feminicidio y genocidio
Por varias organiazaciones - - Guatemala, 25 de noviembre de 2008

La violencia sexual en conflictos armados es uno de los silencios más grandes de la historia de la humanidad. Aunque ha sido una práctica común y masiva en todas las guerras para someter al bando enemigo, y en todos los genocidios para someter a un pueblo, a través del cuerpo de las mujeres, la violencia sexual ha sido generalmente interpretada y nombrada como un daño colateral, “algo que siempre pasa”, producto de algunos soldados en búsqueda de placer. De esta manera, se obvia las ideologías y estructuras de poder que la legitimaron y fomentaron, se borra las experiencias de las mujeres de la memoria colectiva y se invisibilizan las consecuencias que estos crímenes han tenido en la vida de las mujeres, en sus comunidades y para el país.

Guatemala no es una excepción. Los informes “Guatemala: Nunca más” del Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI, 1998) y “Memoria del Silencio” de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH, 1999), iniciaron este trabajo de verdad y memoria, y reconocieron que la violación sexual fue una práctica generalizada y sistemática realizada por agentes del Estado en el marco de la estrategia contrainsurgente, llegando a constituirse en una verdadera arma de terror, en grave vulneración de los derechos humanos. Sin embargo, ninguno de los dos informes investigó los hechos de violencia sexual con la misma profundidad que los otros crímenes. Tampoco se hicieron recomendaciones al respecto con el fin de que el Estado asuma su obligación de garantizar el derecho a la verdad, la reparación y la justicia.

Hacer memoria sobre estos crímenes sexuales es hacer que existan. Tal y como lo expresan las sobrevivientes:

Queremos que se sepa la verdad de lo que nos pasó, pues nosotras también sufrimos…para que la gente así nos deje de criticar.

Es romper el silencio y la culpa en los que quedaron atrapados estos crímenes durante más de veinticinco años. Es devolver el alma a las mujeres que sintieron que la habían perdido. Es nombrar la historia desde las voces de las mujeres en un acto de reafirmación de la dignidad humana.

Recuperar la memoria histórica de lo que nos pasó a las mujeres durante la guerra es re-significar la historia desde nuestras experiencias, es comprender por qué sucedió, para transformar la realidad y sentar las bases para que los crímenes sexuales no vuelvan a suceder.

(hay que) seguir hablando, seguir diciendo, y seguir exigiendo nuestros derechos a la justicia, porque no es justo que nos violen, para que algún día no muy lejano ya no le hagan daño a las niñas y a las mujeres.

El pasado nunca está desvinculado del presente. Cuando una sociedad no aborda el pasado, se crean las condiciones para que se perpetúen estas relaciones de opresión sexistas, racistas y clasistas y se reorganicen en la sociedad post-conflicto. La historia de Guatemala parece confirmar tristemente esta hipótesis, con el fenómeno del “feminicidio”, donde hoy en día se asesinan brutalmente a mujeres después de haberlas torturado sexualmente, debajo del manto de la impunidad y de la indiferencia.

A través de este 1er Festival regional por la memoria “Mujeres y Guerra” en Huehuetenango, las organizaciones abajo firmantes, queremos convocar a toda la sociedad guatemalteca a dialogar y conocer esta parte silenciada de la historia, nuestra historia como mujeres mayas y mestizas de este país. Esto para romper el tabú, reconocer todo lo que las mujeres, y en particular las mujeres mayas, tuvieron que enfrentar durante el conflicto armado, romper la estigmatización que vivieron en sus familias, comunidades y pueblos, además de haber sobrevivido los atentados más profundos contra su cuerpo, su alma y su dignidad, reconocer la responsabilidad del Estado en estos crímenes sexuales, y denunciarlos como crímenes de lesa humanidad.

El Festival se desarrollará del 25 al 27 de noviembre en la ciudad de Huehuetenango, en el marco de la conmemoración del día de la no-violencia contra las mujeres, y de la campaña internacional de Naciones Unidas de los 16 días para la erradicación de la violencia contra las mujeres. A través de diferentes actividades: premiación de dibujos y cuentos de jóvenes, foros, mesas de trabajo, una ceremonia maya, obra de teatro, cine-foro y concierto, este Festival pretende contribuir a escribir otra historia desde y para las mujeres mayoritariamente mayas. Tiene el doble propósito de dignificar a las sobrevivientes y contribuir a construir alternativas de vida humanas, justas y dignas para nosotras las mujeres y la sociedad guatemalteca en su conjunto, libre de violencia y de racismo.


Actoras de cambio
Batucada feminista contra la violencia sexual
CALDH
CEDFOG
Defensoría de la Mujer Indígena
Instituto Maya Mam
La Cuerda
Lesbiradas
Mama Maquin
Mujeres en resistencia
PCS
PRODESA
Río Isquizal
STITCH
Tierra Nueva
Tierra Viva


Guatemala, 25 de noviembre de 2008


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